Abro los ojos y solo hay aire, bajo mis pies tierra y algo de mugre, estoy descalza y desnuda, mi piel áspera, peluda, sucia, los poros bien abiertos y los brazos cansados. No sé cuántas horas dormí, quizás fueron días, meses, años, una vida entera, quizás ya no soy. El aire huele a moho y el suelo tiembla. Otra vez volver a empezar, tengo miedo, sueño, hambre. El suelo tiembla, tiembla, yo tiemblo. De repente todo se va volviendo más oscuro y gira, el mundo gira, yo tiemblo. Me refriego los ojos y están llenos de polvo, todo a mi alrededor gira y yo me caigo.
La libertad me abruma y tengo miedo, soy dueña del mañana y tiemblo.