Hoy hace un año de mi último abrazo, y digo mío porque vos ya no estabas, y seguro me dirías chinita, qué abrazás ese cuerpo viejo y frío y muerto…y yo lloraría y te diría que es el cuerpo que cargó contigo 72 años, que es la piel finita que siempre me gustó pellizcar, que son las manos que tanto me acariciaron, los brazos que más y mejor me abrazaron, que es el cuerpo que me cuidó siempre que necesité ser cuidada. Hoy hace un año desde que estás muerto. Me gusta decirlo así, como es, sin vueltas, porque los días en que me olvido de que ya no estás y me dan ganas de abrazarte son los que más me duelen. Pero dentro de mí, abuelo, estás vivo para siempre, te llevo conmigo cada segundo, en mis recuerdos, en mi corazón, en cada vez que puedo contarle a alguien lo mágico que fuiste, los juegos, los consejos, los paseos, las charlas eternas, las enseñanzas, y repito, los abrazos, tus abrazos llenos de amor. El orgullo infinito que me da haber sido tu nieta. SER tu nieta. Siempre, chimpita, siempre.

Pipe se enoja cuando le saco fotos. La primera vez que se enojó era de madrugada y hacía como 5 grados bajo 0. Salimos a caminar por un parque cerca de mi casa y yo me subí a un carrito de supermercado que andaba por ahí y él me iba llevando. Yo saqué un par de fotos y ya tipo a la tercera me miró con cara de enojado y me dijo “pa Ini no pará no estoy pa esto”. En esa época yo todavía le hacía caso así que guardé el celular, pero como ahora ya no le doy bola cuando me reta, el otro día nos saqué esta sin que él se diera cuenta.
Pipe es para mí: charlas hasta muy tarde, sueños lúcidos, abrazos fuerte, filosofía, caminatas bajo lluvia, es Hamburgo, Montevideo, París y Barcelona, es compartir la tristeza y la alegría, es libros, museos, paltas de desayuno y un mapamundi nuevo. Apachucharse, también.
Hasta el infinito, pipi.

De todas las cosas que me dejaste, esta es la que me era más ajena. Todo lo demás ya era un poco mío, era yo, y fue por eso que ser nosotros, con vos fue tan fácil. Desde la primera noche que pasé en tu casa despiertos hasta las 5 de la mañana haciendo historietas supe que con vos podía compartir todas mis pasiones. No me quisiste acompañar a la parada del bondi, no estamos en uragüey, me dijiste, y yo te mandé un mensaje sana y salva diciéndote que igual me caías bien.
Después empezaron las fotos, las primeras en un parque de algún rincón en Schanze mientras yo giraba en un carrusel de plástico rojo. Después los dibujos, después las pinturas, las horas posando quieta para que vos hicieras de tu magia con pinceles. La comida turca, las miles de películas, los viajes a todos lados. Tu teoría del límite del arte malo. La importancia de lo bello. Todas las noches de leer poesía en voz alta. Lo fácil que es pedir disculpas, abrazar y perdonarse. Todo eso me dejaste, y mucho más, pero lo más raro fue el amor por las piedras, la maravilla que es escucharte hablar de rocas, fosiles, tierra, no sé, yo no entiendo nada, pero la pasión de tus ojos verdes y tus manos de geólogo hicieron todo el trabajo.

Hace un par de años me estaba bañando y sonó mi celular, lo tenía cerquita de la ducha así que lo atendí. Era mi novio que quería saber que quería cenar así pasaba por el super. Pensé 2 segundos y le dije que quería comer tallarines con carbonara. Cortamos y al medio minuto me llamó de nuevo. Le había dicho que me estaba bañando, así que pensé que si llamaba de nuevo debía de ser por algo importante. Entonces me dijo “viste lo que acabás de hacer? estoy muy orgulloso de vos, tomaste una decisión, Ini, sin decir no sé, sin decir ah no decidí vos, sin pensarlo por una hora y sin cambiar de opinión 5 veces”. Y yo no le dije nada, pero en realidad a esa altura ya tenía más ganas de comer arroz con pollo.

Hace unos días mi amigo Pablo me dijo varias cosas que pasaré a citar: “ta obviamente vos sabés, y ya has tomado decisiones difíciles así que vas a tomar la decisión correcta”, “tenete fe, sos re buena tomando decisiones”, “hay que correr riesgos (…), hacé lo que te dicte tu corazón”. Esos son los buenos consejos, los que alientan y abrazan.