Mañana seremos río, los que fluyen hacia siempre y no llegan nunca al nunca. Seremos aves y libres. Parados en lo más alto de una roca con los ojos cerrados y los pulmones llenos de aire miraremos lo diminuto de la vida y será hora finalmente de respondernos las preguntas del presente. Estamos vivos, herimos, dolemos y amamos con la fuerza de un cuerpo joven. No seremos uno para siempre pero somos uno hoy.

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