Cuando no te tengo cerca las palabras salen de mi boca/alma a borbotones. Suena como algo malo, ya sé, pero no es. Es eso de que cuando uno está triste dice las palabras más duras pero también las más lindas. Es que cuando no te tengo físicamente al lado, mi alma siente que no te tiene, y se me revuelve el estómago y vomito palabras de ahogo y sangre de dolor.

Me hacés falta a cada paso. Me hacés falta para decidir si quiero un capuccino o una chocolatada.

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