Me di cuenta de que algo andaba mal cuando sentí la necesidad de leer poemas tristes tres noches seguidas. Ya sabés, cuando estoy triste bajo las persianas, no me gusta ver que afuera hay sol y otra gente y otras vidas. A veces te confundo con un amigo, a veces te llamo porque me siento sola y me calma sentir tu voz del otro lado. A veces te llamo y corto y te escribo nevermind porque me asusta decirte cosas que no quiero decirte. Lucho todos los días para ser lo fuerte que quiero ser, para poder con todo, yo sola, porque sé que puedo, a veces puedo. Lucho todos los días para no necesitarte.

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